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Lucia Pace al final de su voluntariado europeo CES en Bizkaia

Ha llegado el momento de preparar la maleta, 8 meses han pasado muy rápidamente. Estoy contenta del proyecto en el que he estado involucrada y de mi estancia en Bilbao.

He podido aprender la eficacia de la educación no formal en el proceso de aprendizaje de los adolescentes.  He podido relacionarme con adolescentes, algunos de ellos de América central y del sur que me han enseñado tradiciones y costumbres de sus países. He podido aprender un idioma que me encanta y viajar por todo Euskadi y toda España descubriendo paisajes maravillosos.

Cuando empezé esta aventura tenía temor de no ser capaz de relacionarme con los adolescentes pero el afecto y los abrazos que he recibido por sus parte me han hecho feliz.

Agradezco a mi tutor Alex por ayudarme en una experiencia tan increíble, agradezco todo el equipo de Kiribil Sarea que desde el primer momento haya sido muy acogedor.

Agradezco mis compañeras de piso con las que he podido viajar, compartir preocupaciones y momentos felices. Agradezco mis colegas que me han suportado y todos/todas los/las adolescentes que me han acompañado en este viaje. Nunca me olvidaré de ellos/ellas.

Agradezco mis amigos/amigas con  los/las he vivido momentos inolvidables, hemos reído y también hemos llorado porque despedirse de alguien es muy difícil.

Creo que todos/todas los/las jóvenes deberían aprovechar la oportunidad que el CES nos ofrece porque se trata de una experiencia que nos permite salir de nuestra zona de confort, aprender que la diversidad es una riqueza y también nos permite establecer vínculos afectivos con las personas que encontramos.

Lucia Gazdurová y sus 8 meses de ESC en Bilbao

Todos los voluntarios comenzamos nuestros proyectos con ciertas expectativas – si son altas o bajas ya depende de cada uno. Tengo que admitir que mis esperanzas acerca de la ciudad de Bilbao – y del País Vasco – no fueron altas. Este poco conocido rincón español no me llamaba mucho la atención. Aún menos viendo que con Bilbao se asocia casi solo el museo Guggenheim.

Al llegar aquí, me di cuenta de que el sitio tiene mucho más que ofrecer. Las montañas verdes, los antiguos edificios, la Ría, entrañable Casco Viejo, el carácter de los habitantes, euskera y muchos otros aspectos han causado en mi cada vez mayor interés a descubrir todo lo que pueda respecto al lugar. Me he enamorado de él y sé que siempre volveré con mucho cariño.

A lo largo de los 8 meses he estado en las asociaciones de Aisibizia y Gozaldi. Me recibieron con mucho gusto y todo el tiempo han estado aquí para apoyarme laboralmente y personalmente. Imposible tener mejores colegas! 🙂

He podido descubrir como funcionan los gaztelekus y he podido comparar el comportamiento de los jóvenes que han llegado allí. Encima, esos no solo son de origen español, sino también de origen latino y africano. Cada persona jóven lleva su mochilla llena de problemas, miedos y traumas. Y aquí estamos nosotros, las educadoras, para hacerles esa mochilla más ligera. En estos meses he conocido un montón de chicos y chicas maravillosos y con gran potencial. He jugado con ellos, hemos hecho talleres de todo tipo – tanto dentro de los gaztes como al aire libre; hemos hablado sobre la vida y simplemente nos hemos divertido. Porque al final lo más importante es acercarse a ellos y a su mundo interior mediante el juego.

A continuación, la experiencia me ha aumentado mis habilidades, tanto a nivel personal como a nivel profesional. He mejorado mis competencias lingüísticas considerablemente, puesto que el entorno y la cotidianidad me han permitido desarrollar el idioma extranjero. He aprovechado el tiempo libre para reflexionar sobre mi vida. Además, he viajado por la región y fuera de ella – sus puertas me han abierto Cantabria, Galicia, Aragón y Francia.

Para terminar, me siento muy agradecida por poder tener esta experiencia voluntaria. Todo eso ha sido posible gracias a Cuerpo Europeo de Solidaridad que ofrece un montón de oportunidades a todos los jóvenes interesados por vivir en el extranjero durante un período de tiempo y difundir así los valores europeos. Y, por supuesto, quiero dar mis gracias a Kiribil Sarea por haberme elegido a mí para este proyecto bilbaíno – a una chica del país desconocido para muchos locales. Espero que haya enriquecido el Botxo con mi presencia.

Salma y su voluntariado europeo con jovenes migrantes

Hi everyone, let me introduce myself!  My name is Salma Ibrahim, I am 21 years old, and I am currently volunteering in Bilbao with Kiribil Sarea. Today, I want to share with you my experience as a volunteer and as a young living in Bilbao.

It’s been 5 months since I’ve started volunteering here in Bilbao and the least, I can say is that I’ve been learning new things daily since I arrived.

First, let me talk to you about the city. Bilbao is situated in the Basque Country, which makes the city even more unique within Spain. Not only have I been improving my Spanish since arriving, but I’ve also been picking up some words and sentences in the Basque language called Euskara. Bilbao is a city with its own Basque identity making it a place incredibly unique filled with history and culture.

EXCURSION WITH THE YOUTH MIGRANTS

My favourite place in Bilbao must be the Azkuna Zentroa, where you can find a cinema, a library, and an exhibition centre but also a pool. You can go there, to relax, study or do some physical exercise, it is up to you!   The other great aspect of the region is that there are so many different landscapes around the city. Indeed, I have been able to go to the beach that is an hour far from Bilbao, I‘ve also been able to go hiking notably in Mendikosolo Parque with the young migrants. Whether you are a city or a nature person, Bilbao is the best option for you!

 These five months within the association have been more than eye-opening. Indeed, when I arrived, I did not know what to expect from the people working there, or the young migrants benefiting from the structure. Today, I can say without a doubt that I do not regret coming to Bilbao and this association in particular. I have met wonderful people that are my colleagues. They always do their possible to make me feel at ease among them by answering all my questions and doubts without hesitation.

COOKING WORKSHOP

The team has been helping me understand the way the Spanish and Basque administration work when it comes to immigration, and even though I had a bit of knowledge regarding migration in general, I learned a lot about the specifics of the Spanish law system. I’ve been taking part in multiple activities organized by the team for the young migrants such as cooking workshops but also excursions to the beach and the mountain. It is such a delight to spend quality time with the young and the team away from the usual environment.

Overall, my experience with Kiribil has been incredibly rich and pleasant. I am more than grateful for this opportunity and encourage everyone to take the leap !

AZKUNA ZENTROA

Lucia de Eslovaquia, primeros meses ESC Bilbao

Han pasado más de 3 meses desde mi llegada a Bizkaia. El tiempo va volando!

Cuánto más estoy en esta región del norte, tanto más me asombra. Voy encontrando lugares preciosos, rincones mágicos y atmósfera única. Aunque la temporada de lluvias ha intentado parar mis ganas de descubrir mi entorno, no me doy por vencida. Los bilbaínos con su actitud bastante positiva hacia la lluvia me enseñan que no hay tiempo malo, sino la ropa no adecuada.

La creciente presencia del covid tampoco me facilita mi experiencia del voluntariado. Pero es lo que hay y hay que buscarse la vida.

En el gazteleku estoy muy contenta. Tengo buenos colegas y los adolescentes me gustan y supongo que yo a ellos también. Nos llevamos bien, me enseñan cosas nuevas y yo intento hablarle sobre Eslovaquia y profundizar sus conocimientos. Yo me enriquezco también viendo la atmósfera en el gazteleku. Sobre todo en cuanto a la relación educador-adolescente. En Eslovaquia los chicos les tratan a usted a sus superiores, aquí en España la relación es mucho más relajante y se crea el ambiente amigable.


El único problema que tengo es que me cuesta hablar castellano, siempre me concentro en mis errores y me siento avergonzada. Aunque sé que nadie espera castellano fluido de mi parte dado que soy extranjera. En definitiva, para eso estamos aquí – para sobrepasar nuestros límites y seguir creciendo.

Viviendo con otras voluntarias europeas me siento muy agradecida y feliz. Compartimos todo juntas – desde nuestros problemas hasta las aventuras. Viajamos juntas, estudiamos castellano, vemos las películas, salimos juntas. Se han convertido en mi familia «vasca.» Mi voluntariado sin ellas sería muy triste!

Ahora estoy viajando a mi casa en Eslovaquia para pasar las fiestas navideñas aquí. Está nevando un montón! Después de tanto tiempo sin estar rodeada de los eslovacos necesitaré cambiar mi mente al eslovaco. Espero no decir «agur» a nadie, es que siempre me sale en la lengua!

Lucia Gazdurová